
El viajero (D. Camilo), llega a la plaza de un pueblo y la describe así:
“en el centro tiene una fuente de varios caños, con un pilón alrededor; en torno a la fuente, las mujeres aguardan para llenar sus cantarillos y sus botijos. Las mujeres llevan el cántaro en la cadera y una caña hueca al hombro; la caña la usan para guiar el agua que cae de la fuente, a dos varas del borde del pilón. Las mujeres tiene una rara maestría en cazar –o mejor, en pescar- el agua sin que se les caiga ni una gota.”
Seguro que los “cantarillos y los botijos” que vio Don Camilo en su “viaje a la alcarria” eran de fabricación made in PRIEGO.
No hay comentarios:
Publicar un comentario